Socialismo o Barbarie, periódico Nº 174, 15/04/10
 

 

 

 

 

 

Mataron a la testigo Silvia Suppo

¿Robo o asesinato político?

Por Ana Vázquez

x Encuentro, Memoria, Verdad
y Justicia

Marchamos el martes 20 de abril, desde 9 de Julio y Av. de Mayo hasta Plaza de Mayo  con las consignas:

• Julio López - Silvia Suppo

• Exigimos al gobierno nacional y gobiernos provinciales el esclarecimiento de los hechos y el castigo a los responsables materiales e instigadores

• Desmantelamiento del aparato represivo de la dictadura

• Juicios a todos los genocidas por todos los compañeros

• Cárcel común y efectiva ya a todos los genocidas

Con esta pancarta al frente, familiares y amigos de Silvia Suppo, junto a organismos de derechos humanos se congregaron en la plaza 25 de Mayo de Rafaela el 2 y el 9 de abril para reclamar por el esclarecimiento total del crimen.

El 29 de marzo, después de la jornada de movilizaciones del aniversario del golpe militar del 76, su asesinato conmovió nuevamente el escenario de los derechos humanos.

Silvia Suppo fue testigo en el juicio que condenó al ex juez Brusa y un grupo de militares. También fue querellante en la causa por la desaparición de su compañero Reinaldo Hammeter, secuestrado el 25 de enero de 1977. No sólo había declarado en un juicio ya con resolución, sino que se disponía a hacerlo en otro que se inicia próximamente, algunos de cuyos imputados viven en la misma ciudad.

Su salvaje asesinato, resuelto en menos de lo que canta un gallo (hay dos detenidos que confesaron el hecho) despertó aún más la sospecha sobre la naturaleza del ataque. Los familiares y los organismos defensores de los derechos humanos de la provincia de Santa Fe se pusieron al frente de la denuncia del hecho como una represalia por su testimonio ante los tribunales.

El gobierno santafesino se vio obligado a intervenir reclamando una exhaustiva investigación. La policía detuvo rápidamente a dos jóvenes que confesaron el crimen, aduciendo que había sido con fines de robo y que ella se había resistido.

Los medios divulgaron esta noticia enfatizando las detenciones realizadas, confirmando de este modo la hipótesis de un robo más del montón. No destacaron las innumerables declaraciones de familiares y compañeros de infortunio de la víctima y organismos de derechos humanos que insisten en su reclamo de investigación y justicia para un crimen que no consideran resuelto ni mucho menos.

¿Quién protege a los testigos?

La vicegobernadora de Santa Fe, Griselda Tessio, en declaraciones al programa Magdalena Tempranísimo de Radio Continental del 30 de marzo, reconoció que el hecho podría estar relacionado con sus declaraciones en el juicio.

También subrayó que Silvia Suppo y su marido siempre se habían negado a tener custodia permanente o personal. Aclaró que no era la única sobreviviente que se negaba. “Todos los sobrevivientes siguen teniendo desconfianza en la Policía; rechazan la idea de estar protegidos por la Policía (aunque) está conformada con gente joven, capacitada de otra forma, por la edad no puede haber sido de la época de la represión”.

Que los policías encargados del Programa de Protección de Testigos que la funcionaria alaba como muy bueno sean otros físicamente es un dato biológico que confirma que todos los humanos envejecemos, pero no que esta Policía sea una institución “distinta” y confiable para defender a los testigos y sus familias. Son parte de las fuerzas represivas que no han sido desmanteladas, y que continúan al servicio de la patronal y el Estado burgués y reprimen al pueblo en sus reclamos y luchas.

Para la vicegobernadora, ¡la culpa la tienen los testigos porque no aceptan su “protección”! Como reafirman desde el Espacio Memoria, Verdad y Justicia: “La única protección para los testigos en las causas de lesa humanidad es la cárcel común y efectiva para todos los genocidas”.

Pararle la mano a los milicos

Este asesinato no es un rayo en cielo despejado. A la desaparición sin atisbos de  resolver desde 2006 de Julio López se sucedió el secuestro de Luis Gerez, continuas amenazas, intimidaciones y pintadas defensoras del golpe en las principales ciudades de la provincia de Santa Fe. La misma víctima había sido amenazada cientos de veces, según denuncian sus allegados.

El gobierno del “socialista” Hermes Binner y la presidenta Cristina no pueden avalar la hipótesis de “robo” a Silvia Suppo ni hacerse los distraídos frente a su crimen. Los gobiernos provinciales y nacional son los responsables políticos de que estos hechos se repitan. Piden celeridad a la Justicia, pero no hacen nada para unificar las causas, evitando la dilación de las mismas, la exposición continua de los testigos y el accionar delictivo de quienes respaldan a los genocidas.

Ante estos zarpazos represivos, ¡hay que pararle la mano a los milicos!

No hay otra forma de hacerlo que profundizando la movilización iniciada por los familiares, los organismos, el Espacio Memoria Verdad y Justicia, exigiendo:

• Investigación y castigo a los secuestradores y asesinos de Julio López y Silvia Suppo

• Basta de amenazas y provocaciones

• Unificación de las causas por centro de detención

• Cárcel común y efectiva a todos los responsables de las apropiaciones y crímenes de lesa humanidad