Socialismo o Barbarie, periódico Nº 174, 15/04/10
 

 

 

 

 

 

La situación de la industria frigorífica

La carne sigue por las nubes, la producción
paralizada y los obreros sin trabajo y sin plata

Por Rodolfo Torres

La jornada de lucha del 29 de marzo del Sindicato Capital fue muy importante. Mas allá que un sector de la patronal vio con buenos ojos que el gremio vaya a reclamarle por las exportaciones a Guillermo Moreno, el paro y la marcha sirvieron para que se expresaran las preocupaciones y los reclamos obreros: defensa de la fuente de trabajos, la caída del salario (una gran parte del gremio está a garantía horaria: aproximadamente 700$ por quincena) y la necesidad de un aumento.

El turno de Fantini

El miércoles 14 La Federación de la Carne realizó una importante marcha de alrededor de 2500 trabajadores, la mayoría del interior del país, al ministerio de Trabajo, donde exigieron al gobierno subsidios: $2000 por única vez para compensar la baja salarial de los últimos meses y 700$ aproximadamente para cubrir 60 horas. Se vieron frigoríficos de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, del interior de la provincia de Buenos Aires  y hasta de Río Negro.

 El Sindicato Capital, en vez de darle continuidad a la lucha, llamó a una junta de delegados para informar que “no hay ningún avance en las discusiones con el gobierno” y de paso intentó atacar a nuestro compañero Walter Espinosa. Lo hizo criticando “lo que salió en tú periódico” en referencia al artículo del SoB 173 donde se critica a la conducción por no haber hecho nada para frenar los despidos del Rioplatense. Esta es la pura verdad le guste a Molina o no. De todas maneras, una buena parte de los delegados salió en defensa de nuestro compañero.

La patronal y el gobierno contra los obreros

En definitiva, los días pasan y la situación empeora. Por un lado, el cierre de las exportaciones y la baja del consumo de la población por el alza del precio de la carne hace que el nivel de empleo y de actividad en los frigoríficos se sigua deteriorando. Según datos de la Federación, están en riego –en lo inmediato– de 4000 a 5000 puestos de trabajo en el país.

El control del gobierno de los precios de la carne fracasó. Las ofertas de cortes baratos son difíciles de conseguir… y de comer: el asado a10.50$ el Kilo es carne de vaca vieja. La política de cerrar las exportaciones para que sobre carne en el mercado interno y obligar a las patronales para que vendan barato lo único que consiguió fueron despidos y que peligren miles de puestos de trabajo.

Por su lado, la patronal ganadera dice que el precio subió por que cayó el stock de cabezas de ganado… Lo que no dicen es que ese ganado lo vendieron jugosamente y que esas tierras las usan para sembrar soja (y que ellos pueden pagar el lomo a 80$ o más). Es decir, que siempre ganan plata a dos manos sea por la vía que sea.

Tanto la Federación como el sindicato capital no levantan una propuesta independiente de la patronal y del gobierno que de respuesta a la situación de los trabajadores de la industria cárnica y de la población en general.

En vez de llenarse la boca contra el cierre de las exportaciones, los sindicatos “peronista” se olvidaron de una medida que implementó –limitadamente– Perón: la Junta Nacional de Carnes. Este era un ente estatal que centralizaba y regulaba parcialmente el mercado de la carne. Hasta cierto punto, nadie podía exportar directamente al mercado mundial. Todo pasaba obligatoriamente por la Junta y esta exportaba dándole al productor un precio fijado por la misma.

En la actualidad, un verdadero control de precios pasaría por establecer el monopolio estatal del comercio de carnes: es decir, formar una verdadera Junta Nacional de Carnes con control de los trabajadores del sector y representantes de las organizaciones populares en representación de los consumidores para garantizar el abastecimiento a precios razonables, un saldo exportable donde parte de la renta cárnica y las ganancias empresarias fueran re-direccionadas hacia trabajadores y consumidores populares y la continuidad de todas las fuentes de trabajo. Este es él único programa de clase e independiente que se puede levantar en el sector dejando de ser vehículo de reclamos patronales.

• Basta de Despidos

• Blanqueo de los $750 no remunerativos y un 35% al básico ya